domingo, 20 de septiembre de 2009

Distintos significados de la crisis


Hablar de la crisis resulta poco difícil en la actualidad y más cuando estamos inmersos en ella de una u otra forma: hay crisis en las familias, económicas, políticas, culturales y sociales. No obstante, posiblemente pocos de nosotros nos hemos interesado en investigar su origen e incluso las teorías que hablan de ella. Mario Domínguez, en su artículo denominado “Distintos significados de la crisis”, aborda cuatro tipos de teorías que explican diversos aspectos de la crisis actual, sobre los cuales hablaré a lo largo de esta reseña.

Para comenzar, cabe señalar la Teoría del Mercado, en donde el capitalismo es una estructura de poder en donde unos individuos ganan ventajas sobre otros, de ahí que ante la crisis, el Estado deba aumentar su capital y disminuir el reparto “benefactor”, teniendo bajo su cargo las decisiones relacionadas con la formación, educación y servicios. Con respecto a esto, estoy de acuerdo en que el Estado debe dejar de ser tan paternalista con la sociedad, porque lo que genera en muchos casos es que la gente se acostumbre a tender la mano para recibir, pensando que es su obligación proporcionarle lo que necesita, sin embargo, considero que éste ha sido el primero en propiciarlo y quien debería en su lugar brindar una educación de calidad en la que más que ser un medio para manipular a la gente, se les enseñe a trabajar de tal modo que no sólo salgan ellos mismos beneficiados, sino que su trabajo retribuya en el bienestar del Estado en su conjunto.

Ante la crisis mundial que se vive desde hace varias décadas, economistas, sociólogos y politólogos han hablado de ella desde diversas perspectivas. Una de las que me pareció más interesantes, es la postura de los sociólogos quienes se refieren a ella como la “era de la angustia”, que de acuerdo con algunos estudiosos, va vinculada con la creciente pobreza, desempleo y deuda externa, lo cual me parece además de muy cierto, un tanto peligroso, debido a que la angustia no hace otra cosa que paralizar nuestro actuar evitando que ocupemos nuestra imaginación y creatividad para solucionar problemas y enfrentar la crisis que, si no ponemos de nuestra parte, inevitablemente nos hundirá en lugar de ser un medio para la mejora y la consecución de grandes ideales.

Siguiendo con la Teoría de Mercado, o economicista, el autor menciona su irrelevancia en el sentido de que considera la economía, la sociedad y el Estado como esferas de acción separadas, cuando en realidad deberían ser consideradas como un todo, aspecto que sin duda alguna comparto con el autor y que considero debería tomarse en cuenta al tomar medidas frente a la crisis, puesto que sólo así se podrá atacar esta situación desde su integralidad al contemplar las distintas esferas que la afectan.

Una segunda teoría es la de la crisis económicas, también denominada Teoría marxista neo-ortodoxa, la cual incluye la Teoría de la lucha de clases, poniendo énfasis en la explotación del trabajo y en la teoría de la contradicción de la fuerzas productivas y la relaciones de producción. Con respecto a ésta, se señala que la crisis está en función de la clase obrera, debido a que es ésta la encargada de generar el capital como producto de su trabajo asalariado, de tal forma que de su resistencia o no a la explotación dependerá la acumulación de capital y por lo mismo la gestación de una crisis económica, una reflexión que me parece muy acertada de su parte, aunque creo que la crisis de mayor importancia vinculado a esto es la social debido a que la manifestación de inconformidad por parte de una sociedad no hace otra cosa que quitarle equilibrio a todos los demás ámbitos, incluyendo el económico y político.

Siguiendo con las ideas que el autor expresa en su artículo, menciona que todos los modelos de crisis comparten la idea de que el capitalismos es dependiente de las crisis debido a que las autorregula, lo cual me pareció bastante interesante y una de las ideas más importantes de su artículo, puesto que permite una reestructura y transformación en la que se elimine aquello que no está siendo de utilidad y se le dé fuerza a aquello que verdaderamente valga la pena, con lo cual la crisis no es sinónimo de problema, sino más bien de oportunidad.

Hablando ahora de la Teoría de la crisis social y política, ésta afirma que no existe una teoría de la crisis económica dado que éste no puede ser visto como un proceso “autónomo”, al estar la sociedad y la cultura muy vinculadas a la acumulación de capital. Por esta razón, se sugiere un control político que abarque no sólo el sector productivo, sino también el social en donde el Estado ha de ejercerlo incluso en el aspecto reproductivo, lo cual no me parece lo más acertado ante una crisis, puesto que en lugar de lograr con ella que la sociedad coopere, puede generar lo contrario, rechazo o inconformidad, que a la larga se traduzca en una problemática mucho mayor.
Finalmente, se habla de la teoría socio-psicológica de la cual se menciona que la crisis de la personalidad es fundamental para redefinirse como un ser social, en donde el problema radica en la contradicción entre el hecho de que “somos y no somos, al mismo tiempo, seres sociales y cuerpos/mentes irreductibles”. En relación a esta teoría, estoy de acuerdo con el autor en que la raíz de esta crisis está en la cultura de la “modernidad”, en donde nos hemos centrado en nosotros mismos, nuestra gratificación, poder económico, entre otros, dejando a un lado que vivimos también en sociedad y debemos responder ante ella; no obstante, no podría culpar a la modernidad de esta crisis, sino más bien creo que somos nosotros los que no hemos sabido hacerle frente al dejarnos llevar por “la corriente” sin ser verdaderamente congruentes en nuestro actuar y con los valores que duramente mucho tiempo fueron nuestra guía.

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